El Museo Arqueológico de Lorca se encuentra situado en el extremo oriental de la ciudad dentro del Conjunto Histórico Artístico, en la zona de la ciudad conocida como La Alberca, próximo a la puerta medieval de San Antonio y entre los conventos de Santo Domingo y de los Mercedarios.

La casa destinada a Museo Arqueológico es una obra anónima mandada construir entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII. La portada se realizó siguiendo los modelos italianos que se estaban prodigando durante estos años en toda la zona levantina, labrada en piedra caliza con dos pilastras de orden compuesto que flanquean la entrada sobre la que se dispone un friso dórico, donde descansa un frontón partido que recoge en su centro el blasón familiar, flanqueado por dos figuras humanas con los torsos femeninos desnudos y caracterizadas "a la turca". La sobriedad de la parte inferior de la fachada, contrasta con la riqueza ornamental de la zona superior, donde guilnardas, roleos, rosetas y mascarones, completan una decoración de singular personalidad dentro de las portadas pétreas de las casas señoriales de finales del renacimiento en Murcia.

Junto a la portada caracterizan la fachada del Museo las ventanas con frontón triangular y dentículos y la cornisa también de color ocre. Son de destacar los picaportes de forja decorados con cabezas de dragones, la torre que remata el hueco de la escalera a modo de lucernario y la baranda barroca de madera torneada.
Actualmente el edificio con 2200 m2 de superficie está configurado por dos zonas, la antigua casa rehabilitada y una nueva construcción que se anexiona en la parte posterior. Se combina la recuperación de un edificio significativo como contenedor, con una buena definición de los espacios para exposición y funcionamiento interno del museo. Así, junto a las dos plantas de exposición permanente, se encuentran en el semisótano, la biblioteca especializada, el taller de restauración y los almacenes; en la primera planta los despachos, los archivos, el laboratorio de fotografía y la sala de exposiciones temporales, mientras que en la segunda planta se ubica un salón de actos polivalente. En la parte posterior se localiza un patio cuyo perimetro exterior está delimitado por la antigua verja del siglo XIX que había delante de la fachada y la entrada para la carga y descarga.